"Prendimiento de Antoñito el Camborio", de Lorca

 


Aquí va una grabación del poema...

https://www.youtube.com/watch?v=1EnOIH4lhSA

“Prendimiento de Antoñito el Camborio”

Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre
va a Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna
anda despacio y garboso.
Sus empavonados bucles
le brillan entre los ojos.
A la mitad del camino
cortó limones redondos,
y los fue tirando al agua
hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino,
bajo las ramas de un olmo,
guardia civil caminera
lo llevó codo con codo.

*

El día se va despacio,
la tarde colgada a un hombro,
dando una larga torera
sobre el mar y los arroyos.
Las aceitunas aguardan
la noche de Capricornio,
y una corta brisa, ecuestre,
salta los montes de plomo.
Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
viene sin vara de mimbre
entre los cinco tricornios.

Antonio, ¿quién eres tú?
Si te llamaras Camborio,
hubieras hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie,
ni legítimo Camborio.
¡Se acabaron los gitanos
que iban por el monte solos!
Están los viejos cuchillos
tiritando bajo el polvo.

A las nueve de la noche
lo llevan al calabozo,
mientras los guardias civiles
beben limonada todos.
Y a las nueve de la noche
le cierran el calabozo,
mientras el cielo reluce
como la grupa de un potro.

Federio García Lorca

"Muerte de Antoñito el Camborio", de Lorca

 


Os dejo uno de los romances de Lorca más bonitos de su libro, El romancero gitano Además, te mando el enlace a una grabación del poema recitado.

https://www.youtube.com/watch?v=VYmbs1w3Olg

MUERTE DE ANTOÑITO EL CAMBORIO


Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil.
Les clavó sobre las botas
mordisco de jabalí.
En la lucha daba saltos
jabonados de delfín.
Bañó con sangre enemiga
su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales
y tuvo que sucumbir.
Cuando las estrellas clavan
rejones al agua gris,
cuando los erales sueñan
verónicas de alhelí,
voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.

*

- Antonio Torres Heredia,
Camborio de dura crin,
moreno de verde luna,
voz de clavel varonil:
¿quién te ha quitado la vida
cerca del Guadalquivir?
- Mis cuatro primos Heredias,
hijos de Benamejí.
Lo que en otros no envidiaban,
ya lo envidiaban en mí.
Zapatos color corinto,
medallones de marfil,
y este cutis amasado
con aceituna y jazmín.
-¡Ay, Antoñito el Camborio,
digno de una emperatriz!
Acuérdate de la Virgen
porque te vas a morir.
-¡Ay, Federico García,
llama a la Guardia civil!
Ya mi talle se ha quebrado
como caña de maíz.

*

Tres golpes de sangre tuvo
y se murió de perfil.
viva moneda que nunca
se volverá a repetir.
Un ángel marchoso pone
su cabeza en un cojín.
Otros de rubor cansado
encendieron un candil.
Y cuando los cuatro primos
llegan a Benamejí,
voces de muerte cesaron
cerca del Guadalquivir.

"Entrevista a Marc Seguí"



Marc Seguí: la joven estrella del pop español con el reto de hacer olvidar unos tuits malditos

El músico mallorquín, en su pico de popularidad con su primer disco, cuenta por qué puso hace cinco años unos mensajes machistas y homófobos que dice que no le representan.

"Ecogramática", de Juan José Millás

 



“Ecogramática”

 

Leo y escucho al cabo del día miles, quizá millones, de palabras. Las leo en el periódico, en los prospectos médicos, en los libros, en las redes, en las vallas publicitarias, en el menú del día del restaurante de la esquina…;

"El racismo no se cura", por Sabina Urraca

 



Este es un artículo largo pero muy interesante. Son las reflexiones de una escritora que siempre se había sentido “de raza blanca” hasta que llegó a Estados Unidos y vio que allí la veían de otra forma. Te recomiendo que saques diez minutos para leerlo y un ratito posterior para reflexionar sobre él.

“El racismo no se cura”, por Sabina Urraca

"El guardián entre el centeno", de J. D. Salinger

 



Si hay una novela que tienes que leer antes de hacerte adulto, es esta. Créeme: no se disfruta igual con 17 años que con 30. Salinger habló directamente al corazón de los jóvenes. Extrañamente, este libro va unido a algunas tragedias americanas: algunos de los asesinos más famosos, como el de John Lennon, lo llevaban encima y estaban más o menos obsesionados con él. Esto te lo cuento solo a título informativo: la novela es maravillosa. Cuenta las peripecias de un joven que no desea entrar a formar parte del mundo adulto que lo rodea.


"Qué mas da", de Manuel Vicent

 



“Qué más da”

Un fantasma recorre el mundo: es el fantasma de la resignación. Este es un momento de la historia en que frente a cualquier escándalo político, desastre económico o injusticia flagrante muchos jóvenes se sorprenden diciendo qué más da, todos son iguales, yo a lo mío, esto es lo que hay, con la que está cayendo más vale callar y abrir el paraguas.

"Un ramito de violetas", Cecilia




Esta es una canción muy tierna y triste sobre la que debes reflexionar un poco: ¿cuál es el tema?, ¿cuál de los dos personajes es más digno de lástima?, ¿por qué? Emite una opinión argumentada. J

Son varios los cantantes que la han versionado, pero yo te dejo el vídeo de la creadora de la canción, Cecilia.

Como siempre, te pongo el enlace y la letra:

https://www.youtube.com/watch?v=8AtSHZTwehY

Era feliz en su matrimonio
Aunque su marido era el mismo demonio
Tenía el hombre un poco de mal genio
Y ella se quejaba de que nunca fue tierno

"Haz de luz", de Rayden

                                             


      

                                                              "Haz de luz"

Hoy, domingo, te ofrezco la música y letra de esta preciosa canción de Rayden, escrita para una niña ciega que un día expresó su miedo a que si le devolvían la vista no le gustara el mundo real.

Aquí, el enlace al vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=voxL7ymgJ2o

Aquí, la letra:

Quiero que veas el atardecer cuando el sol empieza a caer
Y tras él las farolas se encienden, el cielo se prende y se tiñe de tonos pastel
Que tengas el mundo a tus pies y también de montera
Que sepas seguir las pisadas, sabiendo el peaje que tiende a querer dejar huella

Amparar y callar

 

Este es un artículo muy duro sobre el machismo escrito por Rosa Montero y publicado en "El País" el 24 de octubre de 2021.


En la foto, Pablo Neruda.

“Amparar y callar”

¿Cómo es posible que suceda algo así? Hablo de esa insoportable noticia de hace unas semanas: una sexagenaria francesa fue drogada durante una década hasta la inconsciencia por su esposo, que la ofrecía por internet a desconocidos. Han detenido a 44 hombres entre 24 y 71 años, de todo pelaje y condición: periodistas, bomberos, enfermeros.

Daniela Astor y la caja negra

 


“Daniela Astor y la caja negra”

Este es uno de los libros más bonitos escritos en los últimos años en España. La mirada de unas niñas puestas sobre sus ídolos (las actrices del “destape” de los años 70)  sirve para ver la silenciosa historia de la sociedad en general y de las  mujeres en particular durante la transición española. Conmovedora, divertida, fresca y sorprendente. La prosa de la autora es una de las más brillantes de la actualidad. Pronto os recomendaré más libros de ella. Eso sí, hay que ser un buen lector para disfrutarla como se merece: pero seguro que ya lo eres.

Debate sobre la meritocracia

 


Aquí tienes unas interesantes reflexiones sobre una forma de gobierno y de ascenso social basada en el mérito individual y que, por lo tanto, promueve la competencia individual.  Te animo a escucharlo en este momento tan particular de tu vida.

https://www.ondacero.es/programas/julia-en-la-onda/audios-podcast/el-gabinete/gabinete-desigualdades-sociales-como-consecuencia-meritocracia_20211028617ad64cc1b52e0001324c9c.html


"La soldado o la soldada"


 

“La soldado o la soldada”, por Álex Grijelmo.

 

La soldada Laura Ana Domínguez fue entrevistada el pasado agosto en varios medios tras aparecer fotografiada en un sobrecogedor abrazo de despedida con una mujer afgana encinta a la que había cuidado en el avión que las llevó desde Kabul a Torrejón junto con un centenar de refugiados de aquel país. La inmensa mayoría de los periodistas escribieron o dijeron “la soldado”.

Pocas semanas antes se conmemoraba el aniversario de la muerte de la soldada estadounidense Vanessa Guillén, acosada durante meses en la base de Fort Hood sin que se tomaran medidas, y cuyo cadáver se halló descuartizado en 2020. Las informaciones también hablaban de “la soldado”.

            El Diccionario no ha recogido el femenino de esa palabra. Por tanto, quienes usaron el morfema o pueden escudarse con razón en el léxico de las academias. Ahora bien, “soldada” responde a una formación perfectamente regular en nuestra lengua, en analogía con “delegado” y “delegada” o “abogado” y “abogada”, entre otras…; y por tanto no se puede considerar ajena al sistema del idioma.

El léxico militar parece mantenerse como último reducto frente a la flexión de los nombres de cargos y empleos que se va extendiendo en el resto de la lengua con arreglo a la morfología general de los sustantivos que acaban tanto en o como en án y en or. Así sucede por ejemplo con “la capitán”: con arreglo a la costumbre castrense, una misma mujer sería por la mañana “la capitán” en el ejército y por la tarde “la capitana” en su equipo de balonmano. Esta costumbre de las Fuerzas Armadas ha dificultado quizás la implantación de femeninos como “soldada”, “sargenta”, “pilota” o “caba”, perfectamente posibles y, a mi entender, recomendables para designar esos puestos cuando los desempeñan mujeres.

En el caso de “soldada”, se suele oponer que tal casilla ya está ocupada por el significado de “sueldo, salario o estipendio”; pero ese argumento olvida la información que aportan las diferentes funciones gramaticales de un mismo término y el sentido pragmático que todos aplicamos a los mensajes (la influencia de los contextos en el significado). Podemos decir “el frutero me regaló un frutero”, o “a la cartera se le olvidó la cartera”, o “el cajero colocó más billetes en el cajero”. Y del mismo modo, “la soldada se quedó sin su soldada”. Si no fuera por la evitable redundancia, también podríamos escribir “la música interpretó mal la música” o “la técnica aplicó muy bien la técnica”.

Hemos señalado en otras oportunidades que los usos inmovilizados del masculino para nombrar profesiones, oficios o cargos de mujeres (siempre que la morfología del español haya recogido esa flexión) constituye a nuestro parecer una asimetría sexista. Pero atención: como en tantas otras ocasiones, el sexismo se residencia en el uso, no en el sistema.

Otro tanto sucede con “la médico”, “la arquitecto”, “la ingeniero”…, o con “la sargento”. Esas fórmulas se usaron hace años al entender, tanto hombres como mujeres, que el masculino resultaba más prestigioso; o que, como cara de la misma moneda, el femenino desprestigiaba el oficio. Pero ya no hay tal. Así que hoy en día se puede decir en perfecto español “la soldada”, “la caba”, “la pilota”, “la sargenta”…

Hace 40 años también sonaba extraño “la ministra”. Por eso se pueden hallar registros de “la ministro” en ejemplares de EL PAÍS de 1977; menciones que, lógicamente, se referían a ministras de otros países. Pero ahora no solo tenemos en el Gobierno a más ministras que ministros, sino que además tenemos a la soldada Domínguez.

 

 

"A sangre fría", de Truman Capote

 



Este libro cuenta la truculenta historia de un asesino y la investigación real que llevó a cabo el propio escritor, Truman Capote. Almudena Grandes dice que es una novela perfecta para que aquellos a quienes no les gusta leer se inicien en la lectura. Estoy de acuerdo con ella. Buena novela para un período de descanso como este largo verano que estamos estrenando.

"Middlesex", de Jeffrey Eugenides

 

Eugenides obtuvo el Premio Pulitzer en 2003 con esta peculiar y redonda obra en la que se da lo mejor de la narrativa, con mayúsculas. Es un libro que va a las entrañas de la creación del género, el libro que a mí me hubiera gustado escribir si me hubiese dedicado a ello. El curioso protagonista resulta inolvidable. Estoy dejando que pase algo más de tiempo para releerlo y volver a disfrutar tanto como lo hice la primera vez.